Vecinos

 

 

Ha resultado ser falso, pero un envío anunciando un cambio revolucionario en el sistema educativo de Japón denominado Futojino Henko, mal traducido por “cambio valiente”, había despertado nuestro interés. Por fin un país se atrevía a cambiar los modos decimonónicos que la escolarización tiene habitualmente: pizarra, asignaturas, exámenes, agrupamientos por edad cronológica, castigos, intereses gremiales…un gran sistema a lo Lampedusa con pequeños cambios anuales para que todo siga igual: reducción de la educación a la enseñanza, confusión de la escolarización con la educación.

Y así el tal cambio valiente japonés anunciaba que en doce años académicos habría sólo cinco actividades: aritmética de negocios (uso de calculadoras de negocio y comercio exterior), lectura (un libro por semana por alumno), civismo (respeto total a las leyes, el valor civil, la ética, el respeto a las normas de convivencia, la tolerancia, el altruismo, y el respeto a la ecología), computación (office, internet, redes sociales y negocios on-line) e Idiomas, (alfabetos, culturas y religiones: japonesa, americana, china y árabe, con visitas de intercambio a familias de cada país durante el verano). En fin, se decía que se trataba de obtener lectores, expertos en el uso de tecnologías y comercio, y que respetaran las leyes.

De todo ello, la verdad lo que más me conmovió fue la idea de crear lectores: 52 libros al año son muchos libros para niños entre los seis y los dieciséis. ¿Se imaginan que por fin en nuestro país, alguien se propusiera crear las condiciones para que nuestros estudiantes leyeran libros?

¿Sabe el lector de esta columna cuántos títulos de libros leídos por ellos mismos son capaces de nombrar nuestros escolares? Mejor no intentarlo.

Pero si algún cambio valiente podríamos soñar sería conseguir que nuestros jóvenes fueran capaces de leer sin que nadie les obligara a hacerlo.

Porque eso sí, el envío se preguntaba si nuestros muchachos iban a poder competir con los japoneses así educados, y describía un panorama educativo español de chicos que saben más de chismes televisivos y de artistas famosos que de Historia, de chicos que hablan español solo, y que tienen pésima ortografía, que no saben hacer sumas de quebrados, que son expertos en “copiar” los exámenes, de chicos que pasan más tiempo viendo las estupideces de la televisión, sin disciplina, y a quienes los padres y maestros les tienen miedo. ¿Exagerado?

Bueno, no pasa nada, el envío es falso, en Japón no hay evidencia de cambio valiente. Pero ahora que hemos empezado a ver desfilar a nuestros escolares camino de sus clases, no me digan que no está de más soñar con un poco de cambio. Valiente.

Publicado en DIARIO PALENTINO el jueves 19 de septiembre de 2013

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies