En esta ocasión he leído dos veces seguidas un libro, La luz y el misterio de las Catedrales, (Espasa, Barcelona, 2012) escrito por José María Pérez, un misterio para mí, y a su vez un texto que irradia una luz producto de la sabiduría concentrada de un arquitecto que escribe.

Normalmente estamos acostumbrados a ver o a habitar las obras de los arquitectos, pero no es fácil para el gran público acceder al relato escrito de un arquitecto.

Ocurre que ‘Peridis’ es un arquitecto palentino, ilustrado, claro, pero también un gran orador, y que escribe contando las cosas como si el lector fuera el único destinatario.

Cuando el lector se sumerge en la historia de cada una de las siete catedrales, Oviedo, Cuenca, Barcelona, Burgos, Lérida, Santiago y Jaca, se topa con la chispa de un ‘Peridis’ al que estamos acostumbrados ya desde su viñeta diaria, una facilidad pasmosa para capturar lo real en juego, para psicoanalizar al personaje de turno, lo que permite al lector retroceder en el tiempo, entrar y salir de la cantera de Hontoria en Burgos, percibir a Jamet en Cuenca, o a Gelmírez al pasar por Catoira camino de Santiago, percibir en suma lo que supuso la construcción de las Catedrales.

Interpreto un momento sublime del libro cuando ‘Peridis’ (por tanto no cualquiera hablando de caricaturas, he leído de un tirón asombrado su biografía titulada El cabo caricaturas, Valnera, 2006) narra de Mateo, el artista del Pórtico de la Gloria, que “aparece caricaturizándose a sí mismo de espaldas a su obra, solitario, arrodillado, soportando el peso de la responsabilidad de una creación fantástica que representa el esfuerzo sobrehumano que tiene que hacer un artista peregrino en la cúspide de su humanidad para ser capaz de interpretar en piedra la alegría del espíritu o la suprema felicidad”. Es necesario profundizar en lo que quiere decir interpretar en piedra. Porque es decir que es algo más que lenguaje, verdad que ya desde el prólogo se anuncia cuando el autor nos advierte que la mayoría de nosotros vamos con prejuicios a ver monumentos, repletos de la publicidad previa. Y que pocos nos atrevemos a enfrentarnos con la página en blanco de nuestros gustos o nuestras percepciones cuando nos encontramos delante de un monumento que visitamos por primera vez.

Visitaré estas siete Catedrales e intentaré, en vano, ya lo verán, seguir el ojo de ‘Peridis’.

No aparece ‘la Bella desconocida’, pero como el libro forma parte de un proyecto divulgativo en marcha, para el palentino supone aguardar pacientemente un libro en el que Palencia figure con su Catedral bajo la perspicaz ‘mirada Peridis’, bajo ‘el misterio del arquitecto Peridis’. Y su luz.

Publicado en DIARIO PALENTINO el jueves 6 de diciembre de 2012. Columna semanal “Vecinos Ilustrados”.

 

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